La historia de las Dos Des de Condemios, de Arriba

  • La      historia de las casas rurales las Dos Des, de Condemios de Arriba,      comienza en 1881. En aquel año se terminó      la construcción original de una de ellas.       Continúa con un romance, de esos que tocan la fibra sensible por      sencillos.  Fue el que vivieron      Demetria y Damián,  matrimonio de      nacidos en el pueblo. Se casaron en los años treinta del pasado siglo, sin      otro apero que sus ganas de salir adelante.

Condemios. 29 de octubre de 2013. Poco más necesitaron para ser felices. Ella trabajó toda su vida como lo hacían antes las mujeres de los pueblos.  Él tuvo ganadería, huerto y fue  labrador de cereal. En cuanto tenía un minuto, se atrevía con uno, y hasta con dos jornales en la madera, en la construcción, o en lo que fuera.

La pareja tuvo dos hijos y dos nietos.  Sus descendientes heredaron de ellos la capacidad de trabajar duro y, sin duda, sus hondas raíces en  el pueblo. “Llevo muy dentro Condemios. Mi gente está allí. Es mi válvula de escape. Cuando llego, lo primero que hago al poner el pie en el suelo del pueblo es escuchar el silencio  y respirar aire en todos los sentidos, también sicológicamente. Vacío mi persona allí”, dice Oscar Gonzalo, actual copropietario.

Estas dos querencias, al terruño y a la familia, cerraron el círculo. Oscar y su hermano Angel restauraron los muros de piedra de aquella vieja casa del siglo XIX en la que nació Demetria, la misma que luego acogió sus largos años de prosperidad junto a Damián. Lo hicieron con el espíritu emprendedor que heredaron de sus abuelos.

Con mucho esfuerzo, material y personal , porque ellos mismos trabajaron en las obras, y una inversión de más de 200.000 euros, reformaron la que fue cuna de su abuela hasta convertirla en una acogedora casa rural, “de nivel medio alto”, define Oscar, y lo mismo hicieron con un cobertizo, del que sólo aparentemente no podía salir gran cosa. Echándole horas e imaginación partiendo de un papel en blanco, aprovecharon al máximo el espacio disponible.

Una vez terminadas, cada casa quedó bautizada con el nombre de uno de los abuelos. Y por eso se llaman Casa Deme y Casa Damián. Hoy, las Dos Des se dan la mano en una gran finca común de 2.500 metros cuadrados, unidas por ella como  lo estuvieron las personas de quienes heredan sus nombres.

“Nosotros mismos somos consumidores de turismo rural. Mi negocio principal son los seguros. Soy perito en la materia para los Juzgados de Plaza Castilla, actividad que combino con una franquicia.  Mi día a día es agotador. Por eso sé que el descanso en el campo es muy alentador hacia la persona. Vuelves nuevo”, explica el condemiense.

Oscar y Angel remataron la obra con la idea de ofrecer al cliente lo mismo que ellos buscaban en sus escapadas camperas como viajeros.  “Quizá sea un tópico, pero la palabra que mejor describe el turismo rural es calidez. El mobiliario que acoge al visitante debe ser cómodo, accesible, usable y resistente, rústico, con mucha madera y elementos antiguos. En casa Damián hay un trillo sobre el que trabajaron mis abuelos, y en casa Deme, un arado”, afirma el propietario.

El entorno menos conocido de la Sierra Norte enmarca la propuesta de las Dos Des, que hasta la fecha, y cuando aún no hace un año de su apertura al público, está consiguiendo buenas cifras de ocupación. “Condemios está cerca de Madrid, de las grandes poblaciones del Corredor del Henares, de Soria y de Segovia”, afirma Oscar para referirse a sus principales canteras de clientes.

Después de Atienza, y hasta el Hayedo de la Tejera Negra, todavía cabe lo desconocido. Esa pátina, le da a la comarca un aire de tesoro escondido que se ha convertido en reclamo principal. “La tierra tiene mil colores, que cambian con la estación del año. Es ideal para seteros, para moteros e incluso para deportistas. Condemios es el paraíso de la bicicleta de montaña. Los recorridos se pueden hacer tan duros como uno quiera”, define. Y, aunque este tiempo de crisis no da para exigencias, Oscar y Angel son conscientes de ello, “quizá las instituciones deberían abundar en la mejora de las comunicaciones”.

ADEL ha apoyado el proyecto de las Dos Des. “Ha sido una experiencia muy positiva en todos los sentidos. Les envié una carta de agradecimiento por la transparencia y seriedad con la que el equipo de ADEL ha conducido el procedimiento administrativo. Hoy en día cualquier subvención para un pequeño empresario es una gran ayuda. Nunca nos planteamos recurrir a ellas, porque había tenido cientos de negativas anteriores, así que ni siquiera pensamos en pedirlas hasta que alguien nos recomendó acudir al Grupo de Desarrollo Rural de la comarca. Fue un acierto”, termina Oscar.

Casa Deme

Dispone de 6 amplias habitaciones para dos personas cada una con baño completo y televisor. El techo de las superiores es de madera de rollizo de pino. La nueva construcción no ha modificado en nada su estructura antigua. Está hecho tal y como se hacían antiguamente, con el pino de la Sierra saneado contra la carcoma con aceite de linaza y gasoil.

La cocina, terminada en ladrillo rústico, está unida a un gran salón de 58 metros cuadrados con mesa para 12 personas, chimenea de leña y paredes acabadas en piedra natural que conjugan con una escalera de pizarra y madera.

Casa Damián

Tiene 3 habitaciones con baños completos, una con bañera hidromasaje, otra con columna hidromasaje y plato de ducha, y la última, abuhardillada, con jacuzzi. Esta casa tiene 2 chimeneas de leña, una en el salón comedor y otra en la cocina.

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Javier Bravo

606 411 053

Prensa ADEL Sierra NORTE