Segontia Rural SL, personalidad para convertir la visita de ida y vuelta a la Sierra Norte en viaje historiado

Miguel Ángel Viguria y Óscar Santón han  decidido apostar por la monumentalidad natural e histórica de la Sierra Norte de Guadalajara como medio de vida. Hace unos meses crearon Segontia Rural SL, primera y única empresa hasta la fecha que tiene domicilio fiscal en la pedanía seguntina de Barbatona.

Miguel Ángel trabajaba para una firma italiana de cerámica, mientras que Óscar siempre estuvo vinculado al turismo. Conscientes de la escasez de servicios personalizados para el viajero rural que hay en la comarca, los dos se hicieron socios para individualizar rutas temáticas, salpimentándolas con propuestas de todo tipo que le den un carácter especial al viaje -eso es lo que quieren que sea- a la Sierra Norte.

Ellos lo explican en una frase: “Nuestras visitas interpretan el patrimonio cultural y natural y ponen en valor los recursos del terreno, al tiempo que buscan la interacción para provocar un conocimiento profundo y respetuoso del lugar en el viajero”. Los dos llevan en su ADN el campo, pese a no provenir estrictamente de él. “En Barbatona, al lado de Sigüenza, tenemos todos los servicios que necesitamos, al tiempo que también nos envuelve el entorno natural que hemos elegido para ver crecer a nuestras familias”, dice Miguel Ángel. “La provincia de Guadalajara en general, y la Sierra Norte en particular, cuentan con una enorme biodiversidad”, destaca. Para él, cada comarca tiene características muy marcadas, con una tónica desgraciadamente común: “Es un territorio con una despoblación inmensa”, lamenta. “Se han olvidado muchos de los oficios tradicionales con la emigración a las ciudades”, prosigue. Por ello cree que van “a contracorriente”. A ambos les gusta la vida sencilla, “como se hacía antes”. Es la que pretenden llevar en la Sierra Norte, “y también es la que le mostramos a los visitantes”, añade Óscar.

Apuesta para vivir en plena naturaleza
Segontia Rural es su apuesta para vivir en plena naturaleza.  La empresa está concebida como el nexo de unión que completa la oferta turística del territorio, respetando lo que ya hay. “No queremos competir con nadie, sino más bien ser una extensión para los negocios locales en aquellas actividades a las que no pueden llegar”, explican.   La interacción es perfecta. “Ofrecemos a los clientes de todos los alojamientos locales un servicio de guía personalizado que los hosteleros pueden sugerir a voluntad”, dice Miguel Ángel. Con mucho esfuerzo, ambos están tejiendo una red de contactos con conexiones en los municipios del entorno.

A través de un blog, http://visitasegontia.blogspot.com.es/, Segontia Rural hace público un calendario de propuestas temáticas que renueva periódicamente, aunque también el cliente puede tomar la iniciativa y proponer su plan. “Siempre encontraremos un paisaje, una actividad, o las dos cosas, en la Sierra Norte que satisfaga su curiosidad”, explica Oscar. En este sentido tanto Oscar como Miguel Angel juzgan como “importantísima” la labor de asesoramiento, seguimiento y ayuda económica que llevan a cabo los Grupos de Desarrollo Rural. “Gracias a ellos nos hemos sentido apoyados en todo momento en este proyecto y en otros que pondremos en marcha en el futuro”, aseguran.

Otra forma de hacer
Los focos principales de Segontia Rural son Sigüenza -un entorno que mezcla la monumentalidad, con los atractivos naturales del Parque del Río Dulce o de las Salinas de Imón-, las rutas del Románico Rural, la Arquitectura Negra y el Hayedo de Cantalojas. Miguel Ángel y Óscar programan las visitas de los grupos que contactan con ellos a través de las redes sociales, de la Oficina de Turismo de Sigüenza o de sus teléfonos móviles, siempre abiertos. El número máximo de personas que admiten es de 20, porque entienden que “con más, la participación se resiente”. Su pretensión es que “cada recién llegado disfrute del placer sensorial que es la Sierra Norte, que se impregnen de lo que queremos mostrarles”. Un turismo activo, sin riesgo, pero participativo.  “Nuestras visitas no son guiadas al uso”, asegura Miguel Ángel.  “Vendemos un paquete que no sigue otros patrones y que sensibiliza al visitante con la comarca”, remarca.

Pese a que hay paradas obligadas, la diversidad de la Serranía se impone. “Además de lo obvio, también en muchos pequeños pueblos encuentras una iglesia románica maravillosamente en pie después de 800 años”. Óscar describe así el patrimonio natural y cultural de la zona: “Sierras abruptas, pueblos recónditos y bosques de agua conviven en pocos kilómetros con horizontes menos violentos, pero igualmente valorables en cuanto a naturaleza y cultura”. Al hablar transmite desde la serenidad su amor por paisaje y paisanaje, así como su conocimiento del terreno.

Artesanos y oficios tradicionales
Toda la Sierra Norte es una joya visitable que además está muy cerca de la capital. “Si el turista viene a un punto concreto desde Madrid, la visita es de un día, pero si somos capaces entre todos de mostrar el conjunto, le haremos pernoctar”. A todo lo que han mencionado antes Óscar y Miguel Ángel, “Segontia Rural le añade el ocio activo, rutas de montaña en bici o senderistas, actividades micológicas y gastronómicas, la artesanía local o los oficios tradicionales”, indican.

La forma de ser de una comarca también es cultura. Segontia Rural quiere transmitir la sabiduría aprendida de la tierra que tienen personas que trabajan con los medios tradicionales. “Al visitante le interesa entrar en los viejos talleres de nuestros artesanos. El cincelador Mariano Canfrán, por ejemplo, es un referente”, dice Miguel Ángel. Además de la Artesanía, otros oficios, como el de apicultor, también son muy atractivos, por laboriosos y desconocidos, “y también ayudan a realzar algo tan nuestro como la miel; vamos a tratar de dar a conocer a alguno de ellos, como Jesús Donoso, o el trabajo de la empresa de la Espelta y la Sal”. La agricultura ecológica es otro apartado. “Se trata de dar a conocer cómo los labradores trataban la tierra; cómo se trabajaba en la comarca hace años”. Asimismo tienen en proyecto lanzar una ruta que hable de la trashumancia, “una actividad muy importante en la zona”, dice Óscar.  Todas son formas de vincular la empresa al territorio. “Darlo a conocer, que es el primer paso para que se respete y se conserve”.

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