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Visibilidad total para el nuevo taller de Javier de la Torre

agosto 28, 2014

Javier de la Torre es un mecánico javier de la torreseguntino que lejos de amilanarse con la crisis, ha elegido este momento para poner en marcha un taller mecánico en el Polígono de Los Llanillos.

 

Sigüenza. 28 de agosto de 2014. El viejo taller de la calle Madrid donde aprendió el oficio de su padre se le quedaba pequeño. Después de estudiar automoción y seguir infinidad de cursos de mecánica, en el año 2008, Javier adquirió una parcela en el polígono industrial de Sigüenza, Los Llanillos, en la que dispone de cerca de 1.000 metros cuadrados para prestar sus servicios. “Hicimos una gran inversión, pero el lugar es el idóneo, porque es paso obligado para todo aquel que viene a Sigüenza. La visibilidad es inmejorable”, dice Javier.

 

Las nuevas instalaciones incluyen un almacén de repuestos, utilería y dependencias para el reciclaje de residuos y espacio para exposición y venta de vehículos nuevos en el interior, y de segunda mano, inicialmente en el exterior. La zona de exhibición es espectacular, con cristaleras abiertas al rebollar de Peregrina. Desde dentro, se pueden ver los coches recortados sobre una silueta verde.

 

El taller es multimarca, presta servicio de diagnosis, mantenimiento y reparación y la citada compraventa de vehículos. Javier también está especializado en neumáticos. Toda la maquinaria es nueva, “nos aporta seguridad, calidad de servicio, ahorra mucho trabajo y sobre todo tiempo”. Los elevadores y resto de aparataje lucen impecables en un espacio diáfano, ordenado y bien distribuido, en el que ahora se podría grabar un anuncio televisivo.

 

La construcción y dotación material de su nuevo taller le ha costado a Javier 208.817,35 euros (IVA incluido), de los que ADEL ha aportado prácticamente 50.000.

Más información:

ADEL Sierra Norte. Prensa. 949 39 16 97

Gabinete de Prensa. Javier Bravo. 606 411 053

El Ayuntamiento de La Toba da los primeros pasos de su Plan de Dinamización Turística

agosto 12, 2014

Mediante la construcción de dos itinerarios eco-turísticos señalizados con paneles explicativos, balizado y códigos QR de información web. La iniciativa la completa la edición de un cuadernillo-guía que recopila los recursos turísticos de la localidad. El proyecto ha contado con el apoyo del Grupo de Desarrollo Rural ADEL Sierra Norte.

 

panel_riberaLa Toba. 11 de agosto de 2014. Según explica Julián Atienza, alcalde de La Toba, “queríamos dar a conocer al visitante los recursos con los que cuenta nuestro pueblo, pero también a nuestros propios vecinos, puesto que es imposible encontrar mejores embajadores de su tierra que los toberos”.

 

Itinerarios y guía muestran al turista los encantos del lugar, sin dejarse ni uno sólo. Repasan y explican los aspectos turísticos, sociales, naturales, patrimoniales, culturales, ornitológicos, micológicos y botánicos diferenciales que tiene La Toba en su término municipal.

 

Y lo hacen desde todas las posibles vías de comunicación. In situ, mediante didácticos paneles explicativos, a través de los códigos QR, que redirigen los móviles al sitio en internet en el que informarse con precisión sobre el hito de que se trate, y a través de la página web de La Toba, en la que está compilada toda la información, incluida una versión digital de la guía (www.latoba-guadalajara.es)

 

Con la edición de la guía en papel “La Toba, entorno, patrimonio y recursos”, el Ayuntamiento llega a los vecinos y turistas de más edad, que no se manejan con las nuevas tecnologías. Sus 56 páginas y más de 200 fotografías, “todas hechas en el pueblo”, recuerda Julián, resumen el paisaje tobero. El contenido describe el municipio, recorre su patrimonio arquitectónico, natural, inmaterial y gastronómico, además de proponer el recorrido de las dos rutas señalizadas a propios y extraños en la última parte.

 

Desde el punto de vista formal, es una edición muy cuidada. Para admirar una versión extendida de la guía, “lo mejor es venir”, dice el regidor, ejerciendo de tobero. La maquetación y edición la han llevado a cabo profesionales que “de una u manera están relacionados con La Toba”, termina. El Ayuntamiento comenzó la distribución de los folletos en febrero, por San Blas, que es una de las fiestas de más hondas raíces en el pueblo.

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Las dos rutas

La Ruta de la dehesa recorre el norte del municipio, atravesando ambientes forestales de gran interés. Comienza en la Cruz de los Alcores, lugar emblemático por la tradición de las “Cruces de lata”, que recordaban a los vecinos la necesidad de santiguarse y rezar para evitar las maldiciones. Desde ese alto se puede contemplar el paisaje de mosaico mediterráneo formado por cultivos alternantes de cereales, olivos, vid y barbechos. Entre ellos aparecen zonas de baldío en las que crece vegetación espontánea como las aulagas, las lavandas y los tomillos.

 

La Ruta de la ribera conducirá al viajero por uno de los paisajes más vistosos del municipio, que en otoño, cuando las hojas del bosque caducifolio se caen, muestra un espectacular cromatismo. El recorrido se inicia tomando el camino de Valdegrillo, un collado desde el que se presencian bellas panorámicas del bosque de galería, y que se erige en atalaya desde la que observar o fotografiar los cultivos situados en las laderas de orientación sur, como viñedos y olivares.

 

Más información:

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Gabinete de Prensa. Javier Bravo. 606 411 053

La Finca del Obispo ya es el pulmón de la hostelería vanguardista de El Doncel

julio 31, 2014

  • Los hermanos Pérez, Eduardo y Enrique, han convertido el campamento de los Hermanos Maristas, cerrado hace unos años, en un magnífico lugar para la celebración de eventos de todo tipo, siempre con un marcado matiz gastronómico.

 

fincaobispo (6b)Sigüenza. 31 de julio de 2014. Los hermanos Pérez, Eduardo y Enrique, llevan años en vanguardia de la cocina española desde Sigüenza. Hace ya unos años que le dieron la vuelta como a un calcetín a la manera de concebir la restauración del negocio familiar. La renovación estética fue el postre para saciar su apetito por la perfección. El primer y segundo plato, tanto monta, monta tanto, son el saber estar de un excepcional jefe de sala, como es Eduardo, y el saber hacer de un chef en constante evolución, como es Enrique.

 

Sus mentes inquietas no paran de evolucionar un personalísimo concepto de la hostelería, siempre haciendo patria chica, como han demostrado en infinidad de ocasiones. “Somos de Sigüenza, y por ende de esta tierra llena de delicias”, dice Enrique, cuyos platos con setas tiene una talla formidable.

 

El auge de restaurante y hostal, que incluye un aula de gastronomía, o más bien habría que decir una cátedra a tenor de los docentes que ha acogido, dejaba pequeños los metros cuadrados originales. La creciente demanda de la línea de negocio El Doncel Catering les hizo tomar la decisión de emprender un proyecto de envergadura. “Prestábamos nuestros servicios en fincas privadas, y lo seguimos haciendo, pero ahora tenemos también un espacio propio, de manera que le damos más opciones al cliente, y a más clientes”.

 

Enrique y Eduardo vieron en la Finca del Obispo, antes cerrada, unas excelentes posibilidades de negocio. A renglón seguido “surgió la idea de convertirla en un centro gastronómico y cultural donde trabajar con amplitud y prestar los servicios que en nuestro restaurante no podemos, ya que los espacios no son tan generosos”, dice Enrique.

Después de meses de intenso trabajo, los hermanos Pérez ampliaron su empresa. Ahora pueden llevar a cabo cualquier evento hostelero, desde celebraciones  familiares (bodas, comuniones o bautizos), eventos de empresa como congresos, reuniones empresariales, certámenes gastronómicos o eventos sociales, todos con la aportación de servicios de catering desde una rejuvenecida Finca del Obispo.

El lugar es un recinto amurallado dentro de un entorno rústico que tiene mucha historia a  sus espaldas. La edificación anterior data de 1962. Es una construcción representativa de la arquitectura española de la época, que reinterpretó  tipologías conventuales adaptadas a las necesidades propuestas por los Hermanos Maristas para desarrollar su actividad de casa de estudios, que es como se denominó en un principio. Fue centro docente y de ocio hasta su cierre.

 

Su transformación en finca de eventos exigió una inversión de 156.272,20 euros, con una ayuda por parte de ADEL del 30% del presupuesto total.

 

En los nuevos espacios, los hermanos Pérez han creado un salón de 460 metros y tres aulas, dos de ellas con capacidad para 30 personas -aulas Dacosta y Adriá- y una tercera -Aula Torreblanca- multimedia. Todas cuentan con conectividad sin cables.

 

El salón de actos ha sido reconvertido en una dependencia polivalente. Su amplio escenario permite albergar convenciones o cenas espectáculo. “También nos viene muy bien para nuestras clases magistrales de coctelería y exhibiciones ya que lo hemos dotado con una amplia barra de trabajo”, recuerda Eduardo.

 

Lo que antes era el campo de futbol, ahora es un amplio jardín, con diferentes ambientes.  “Para nosotros ha sido una gran satisfacción reflotar la Finca, y también un gran reto. El momento económico no es el mejor”, dice Eduardo. En todo caso, “ya es una realidad que luchamos para hacer crecer, y que entendemos como buena también para Sigüenza”, añade Enrique.

 

Pero su desafío no acaba aquí. Los hermanos están ahora en trámites con grupos inversores para crear un gran centro gastronómico que acoja a alumnos internacionales.  “Puede que nos llamen locos, y probablemente quien lo diga tenga razón, pero cuando alguien sabe dónde va, el mundo entero se aparta. Agradecemos a ADEL su ayuda no sólo en este proyecto, sino para convertir El Doncel en lo que es hoy. Siempre nos han apoyado. Esperemos que en un futuro no muy lejano tengamos que volver a recurrir a ellos para ampliar esta joya que es Finca del Obispo”.

 

Más información:

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El albergue Segontia Rural, reconocido como uno de los diez mejores proyectos de desarrollo rural de CLM

julio 12, 2014

El emprendedor Miguel Angel Viguria ha invertido en el proyecto, en marcha desde comienzos de 2014, más de medio millón de euros, para lo que ha contado con ayudas gestionadas por ADEL Sierra Norte.

 

miguel angel viguriaSigüenza. 16 de julio de 2014. La Red Castellano Manchega de Desarrollo Rural (RECAMDER) premió los diez mejores proyectos Leader de Castilla-La Mancha ejecutados dentro de la Programación 2007-2013 con los fondos que gestionan los Grupos de Desarrollo Rural de la región. Los proyectos fueron reconocidos por su innovación, singularidad o marcado carácter social en un acto que tuvo como protagonista al Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha celebrado en el Auditorio Municipal del municipio toledano de Miguel Esteban.

 

El albergue Segontia Rural, que se erige en la pedanía seguntina de Barbatona, fue uno de los proyectos reconocidos por RECAMDER. El emprendedor madrileño Miguel Angel Viguria lo ha convertido en el motor económico de su familia, lo que ha implicado además un cambio radical en su estilo de vida. Una vez terminó la construcción del complejo, se trasladó con su mujer e hijos a vivir al lugar. Hoy, seis meses después de su apertura oficial, Segontia Rural consolida su concepto del turismo rural, “siempre en permanente interacción con el patrimonio natural, cultural, arquitectónico y social de la Sierra Norte”, dice.

 

Segontia Rural es su apuesta para vivir en plena naturaleza. La empresa está concebida como el nexo de unión que completa la oferta turística de la comarca, respetando a la que ya hay. “No competimos con nadie, sino que más bien somos una extensión para los negocios locales ofertando actividades para los visitantes a las que ellos no pueden llegar”, explica.   La interacción está resultando idónea. “Ofrecemos a los clientes de todos los alojamientos locales un servicio de guía personalizado que los hosteleros pueden sugerir a voluntad”, dice Miguel Ángel. Con mucho esfuerzo, el emprendedor va tejiendo una red de contactos con conexiones en los municipios del entorno.

 

A través de un blog, http://visitasegontia.blogspot.com.es/, Segontia Rural publica un calendario de propuestas temáticas que renueva periódicamente, aunque también el cliente puede tomar la iniciativa y proponer “a demanda” su plan. “Siempre encontraremos un paisaje, una actividad, o las dos cosas, en la Sierra Norte que satisfaga su curiosidad, desde la interpretación”, dice el emprendedor.

 

Erigir las nuevas instalaciones del albergue ha exigido una inversión de más de medio millón de euros, para la que ha contado con el apoyo económico de ADEL. En este sentido Miguel Angel juzga como “importantísima” la labor de asesoramiento, seguimiento y financiación que llevan a cabo los Grupos de Desarrollo Rural: “Nos hemos sentido apoyados en todo momento en este proyecto, y ojalá también en los próximos”, asegura.

 

La gerente de ADEL, Laura Ruiz, se mostraba orgullosa en Miguel Esteban del reconocimiento a Segontia Rural: “Se lo merece. Miguel Angel es un luchador que ha puesto toda la carne en el asador para lograr su objetivo. Además, Segontia Rural es una iniciativa innovadora y necesaria en la Sierra Norte donde, sin duda, el Turismo Rural es uno de los motores económicos de la comarca”.

 

viguria con la delegacion de adelCorrespondió a Miguel Angel además, representar a todos los premiados en la gala de la entrega de los premios. El emprendedor aprovechó su discurso para subrayar la importancia del desarrollo rural en la sociedad actual y el apoyo personal de los GDRs a los emprendedores. Además de Ruiz, acompañando al emprendedor en la entrega del premio y convocados por RECAMDER, estuvieron presentes en la gala el presidente de ADEL, José Manuel Latre, y su vicepresidente, Eugenio Esteban de la Morena.

Sabory, asado y bravas, chuparse los dedos sobre un mantel de papel

julio 01, 2014

casaruralsaboryJulián Illana Gismera, o el Sabory, es un tipo especial. Siempre nadó contracorriente. Por eso, cuando todos se marchaban a la capital, él, como los salmones que buscan las aguas claras de su alumbramiento, se volvió al pueblo. Fue un niño de la posguerra. Nació en el año 1947 en Hiendelaencina, y le encantaba jugar al fútbol. “Mi padre iba a ver los partidos que televisaban en los primeros años sesenta en casa del cura, que tenía la única tele que había en el pueblo. “Por error, él llamaba Sabory a Enrique Omar Sivori, un jugador italo-argentino al que admiraba por su estilo”, explica Julián hijo. La metedura de pata cayó en gracia, y el chaval se quedó con el apodo de por vida.

 

Nada más cumplir el servicio militar empezó a trabajar en hostelería, primero en un bar del Camino Viejo de Leganés. Allí empezó a cultivarse en un oficio que, desde luego, tiene su ciencia. El serrano se doctoró en la Plaza Mayor de Madrid. Fue durante unos años “el paleto” en las Cuevas de Luis Candelas y después en Los Galayos, pero de largo era el que más marisco vendía y el que mejor se ganaba a la clientela, muchos de ellos americanos que llegaban a Madrid con el maná prometido en forma de los dólares que por fin sí traía “Míster Marshall”.

 

Licenciado en Carabanchel y doctorado en pleno centro de la capital, con máster en inglés, un buen día del año 1976 el Sabory decidió que regresaba, junto a la que era entonces su novia, Carmen Martín, a montar un negocio y a vivir en Las Minas.

“Nadie lo entendió entonces, pero es que mi padre es un visionario”, dice de nuevo su hijo. Y como cuando un hombre sabe dónde va, el mundo entero se aparta, el Sabory le pidió a su padre que no alquilase una vieja casa familiar de la plaza Mayor a los empleados de la Caja Rural.El abuelo accedió a regañadientes, empezando, sin quererlo, la historia de uno de los mesones con más solera de la provincia. El matrimonio, los únicos que creían de verdad en el proyecto entonces, bautizaron al local con el mote que le pusieron de niño a Julián padre. Ahí queda eso.

 

Desde entonces, zapatero, a tus zapatos. El Sabory siempre ha servido lo que sabe hacer, es decir, matanza del pueblo, asado, que en su horno adquiere un punto difícilmente superable, y patatas bravas. La salsa, que es la quintaesencia de la tapa y que en pocos sitios de España está tan rica, es obra de Carmen. “Todo lo que cocinamos es para comer con las manos, chuparse los dedos y limpiárselos en un mantel de papel. Eso es Mesón Sabory, cercanía y familiaridad. Sabor sin tapujos”, resume Julián hijo.

 

El despegue llegó en los años 90. El Mesón se fue ampliando, hasta ocupar toda la planta baja de la casa con un amplio comedor. Miles de clientes satisfechos y las extravagancias, siempre de buen gusto, del Sabory, lo han aupado a uno de los puestos de honor de la restauración provincial. Es visita obligada por la comida y por la calidad humana del personaje, tan importante o más que las viandas.

 

Casa Sabory

Hace unos años, la historia se repitió. Los dos hijos del Sabory, Julián y José, después de haberse formado profesionalmente en Madrid, también han apostado por Las Minas. Le dieron un giro al negocio familiar, pero manteniendo su esencia. De esta manera, ya en plena crisis, se embarcaron en un proyecto fabuloso, una casa rural de nueva planta que aportara algo distinto al resto de las que hay en la comarca. De nuevo los Illana siguen sus propias reglas, el estilo de los que van a contracorriente porque creen en sí mismos. Naturalmente, se llama Casa Sabory.

En el lugar que ahora ocupan los siete apartamentos había una herrería y un pozo de mina, sobre un ligero desmonte del terreno. La planta suelo iba a ser inicialmente una bodega. Con el tiempo se convirtió en una peña o “txoko, que le dicen los vascos”, define Julián hijo. Conserva ese antiguo pozo del que mana un agua estupenda, y tiene una fantástica chimenea de leña. En la construcción de los apartamentos se ha aprovechado toda la piedra, herrería y vigas de madera primigenias. Como no hay ningún otro edificio delante, la idea arquitectónica que primó fue la de darles vistas a todas las habitaciones, con terrazas que permiten el paso de la luz por los cuatro costados.

 

Los apartamentos tienen 14 habitaciones. El espacio es flexible, de forma que abriendo y cerrando puertas, se acomodan a los grupos que vienen. “Como nunca son iguales, somos nosotros quienes nos adaptamos a ellos, y no al revés. Estamos preparados para acoger a 30 personas, dándoles la posibilidad de celebrar algo junto pero al tiempo permitiéndoles su privacidad fuera de los espacios comunes, y también para hospedar a parejas y a familias”, explica.

 

La principal cantera de clientes de Casa Sabory es Madrid, y “el propio Mesón”, pero también, cada vez más, se acercan a las Minas turistas de Soria, País Vasco, Pamplona o Santander, que han descubierto que también existe Castilla La Mancha. “Les encanta venir en verano cuando el campo está seco”, afirma el hostelero. La piscina, con tratamiento SPA es el complemento perfecto para el viaje veraniego de los norteños. Cada una de las viviendas tiene un nombre emblemático. Recuerdan a las antiguas explotaciones mineras que le dieron fama a Hiendelaencina como capital de la plata.

 

La familia Illana ha invertido cerca de un millón de euros en el proyecto, para lo que ha contado con ayudas de ADEL Sierra Norte.

 

Más información:

ADEL Sierra Norte. Prensa. 949 39 16 97

Gabinete de Prensa. Javier Bravo. 606 411 053