Nueva nave para Transportes Pérez del Olmo en Sigüenza

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Sigüenza. 9 de febrero de 2012. La empresa seguntina Transportes Pérez del Olmo SLL ha estrenado una nave de 480 metros cuadrados y cinco metros de altura en el Polígono Industrial Los Llanillos de Sigüenza que se ha convertido en su sede física y social puesto que también alberga una pequeña oficina. Las instalaciones sirven de garaje a los cinco camiones de gran tonelaje de que dispone la compañía que además ahora puede plantearse la posibilidad de hacer logística a pequeña escala. La puesta en servicio de la nave ha generado un puesto de trabajo relativo a la gestión operativa y administrativa de la empresa, adicional al de los cuatro conductores que ya empleaba Pérez del Olmo.
La construcción ha exigido una inversión de 118.000 euros de los que ADEL Sierra Norte y la Diputación de Guadalajara han subvencionado casi 35.000. Transportes Pérez del Olmo fue fundada en el año 1997 por Anselmo Pérez, padre de Mariano, su actual responsable. “Nuestros camiones ya no estacionan ni circulan por el casco urbano de la ciudad de Sigüenza. Además, el frío que le evita la nave a la mecánica de las máquinas ahorra en mantenimiento y alarga su vida útil”, explica el gerente, al que todo el mundo conoce como Kiko.

Dos Generaciones de Transportistas

La actividad principal de la empresa está centrada en las cargas completas. Uno de los clientes habituales de Pérez del Olmo es la liga ASOBAL de balonmano para la que transportan, montan y desmontan una pista hecha de Taraflex® sobre la que se juegan después muchos de los partidos televisados de este deporte. Uno de los camiones está perpetuamente cargado con las grandes planchas de este material flexible que luego amortigua las piruetas de los balonmanistas. “Es una gran responsabilidad, porque es mercancía que hay que transportar y montar sí o sí”, explica kiko. Ahora los operarios de Pérez del Olmo tardan cuatro horas en montarla. La primera vez que lo hicieron les costó doce. La experiencia es un grado.

ADEL edita el número 3 de la revista del Grupo “La Pizarra de la Sierra Norte”

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Sigüenza. 3 de febrero de 2012. ADEL Sierra Norte acaba de editar el número 3 de su revista semestral La Pizarra de la Sierra Norte. En esta ocasión la revista presenta a la nueva Junta Directiva del Grupo de Desarrollo Rural y la distribución de sus cargos, y explica los acuerdos adoptados en la última Asamblea General.

En las secciones habituales, el equipo del Grupo explica una más de las medidas
de ayuda que pone en marcha con fondos europeos para impulsar el desarrollo
rural en la Sierra Norte. En este caso es la 321, que lleva por título “Servicios básicos para la economía y la población rural” y que tiene por objeto corregir los desequilibrios entre la población rural y la urbana. El artículo de opinión lo firma el equipo técnico del Centro de la Mujer de Sigüenza.

Los reportajes se dedican a los recientemente concluidos cursos de Micología y de Ornitología que han supuesto un gran éxito de participación así como también se hicieron acreedores a la calificación de excelentes por parte de sus alumnos. Esta vez es Carlos Martín Mamblona, un emprendedor que acaba de abrir un restaurante en El Cardoso de la Sierra, el que explica en qué consiste su iniciativa, ejerciendo al mismo tiempo de guía turístico de su pueblo.

El seguntino oriundo José Antonio Guardiola, director del informativo de TVE “En
Portada” explica en una amplia entrevista cuál es su vínculo con la Sierra Norte, cuenta algunas interesantes experiencias profesionales y habla también de la gran importancia que tiene en su opinión el periodismo local. La revista se cierra con un repaso hecho por el profesor universitario Manuel Martín Galán de su villa natal, Atienza, en el año en el que se cumple el 850 aniversario de la Caballada.

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Javier Bravo
Prensa ADEL Sierra Norte

Un Centro Social renovado para Rebollosa de Jadraque

El local dispone ahora de alrededor de 100 metros cuadrados, acoge el bar y es el punto principal de reunión de los vecinos del pueblo.

Última JuntaDirectiva De ADEL

Rebollosa de Jadraque. 30 de enero de 2012. El Ayuntamiento de Rebollosa de Jadraque, con presupuesto municipal y también con ayuda del Grupo de Desarrollo Rural ADEL Sierra Norte, emprendió la rehabilitación centro social del pueblo construido a finales de los 70. Después de años de uso ininterrumpido, las instalaciones habían alcanzado ya un grado avanzado de degradación, haciéndose necesaria su renovación.

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Las obras han mejorado el local y han añadido a su superficie un antiguo almacén para sumar un total de cerca de 100 metros cuadrados. Igualmente, han habilitado una dependencia para que los asistentes sociales puedan atender a los vecinos con la privacidad necesaria. La instalación acoge el bar del pueblo, además de ser el escenario de reunión habitual en la localidad. La empresa Construcciones Rebollosa fue la encargada de materializar las obras que consistieron en la demolición de los anteriores alicatados, sustituyéndolos por nuevos, en un zócalo de 90 centímetros en todo el perímetro del local y en el nuevo despacho.

Techos, pasillos y sala de espera de zócalo a techo, fueron enlucidos de yeso y pintados posteriormente. De igual manera, el Ayuntamiento de Rebollosa también ha cambiado las puertas del centro, renovado por completo la instalación eléctrica y las iluminarias y sustituido por nuevas las ventanas.
La renovación ha costado 18.986 euros, de los cuáles ADEL ha subvencionado 12.872.

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Javier Bravo
Prensa ADEL Sierra Norte
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ADEL Sierra Norte definió los cargos de su Junta Directiva

La Junta directiva la componen 16 personas de perfiles heterogéneos con el común interés del desarrollo a todos los niveles de la Sierra Norte de Guadalajara.

Guadalajara. 24 de enero de 2012. A consecuencia de las elecciones municipales de mayo, la Junta Directiva de ADEL Sierra Norte ha sufrido algunos cambios que “no van a desvirtuar la excelente labor y armonía entre todos los agentes que integran el Grupo de Desarrollo Rural que ha habido hasta ahora”, explica el actual presidente y alcalde de Sigüenza, José Manuel Latre.

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En la Asamblea General del Grupo de Desarrollo Rural celebrada el pasado día 21 de noviembre de 2011 sólo hubo una candidatura válida, presentada de acuerdo con los estatutos por los que se rige ADEL. La integran 16 personas, tres menos que en su versión anterior, “con el fin de ganar fluidez en la toma de decisiones y en la convocatoria de las reuniones”, añade Latre.

Cumpliendo con sus preceptos constituyentes, en la Junta Directiva del Grupo de Desarrollo Rural hay miembros activos de la Asociación, también socios fundadores y una organización agraria profesional (APAG). También están representadas en ella instituciones provinciales como la Cámara de Comercio e Industria de Guadalajara, colectivos comarcales como la “Asociación de Amas de Casa Seguntinas” y la “Asociación Juvenil Los cuatro Años” de Arbancón y empresarios de sectores económicos diversos (Hostelería y Turismo, Apicultura y Construcción). La presencia de mujeres en el órgano rector es equitativa (50% de hombres y 50% de mujeres). Igualmente, la Diputación Provincial de Guadalajara envía un delegado a las reuniones periódicas.

Última JuntaDirectiva De ADEL

ADEL siempre ha llevado a gala la extraordinaria cohabitación en su seno de personas heterogéneas, independientemente de su color político o categoría profesional, a quienes únicamente preocupa el interés común por desarrollar un área geográfica especialmente deprimida como es la Sierra Norte de Guadalajara. Después de la legitimación de la candidatura en decisión asamblearia, en la última reunión de la Junta Directiva de ADEL Sierra Norte que tuvo lugar a mediados de enero quedó establecida la distribución de los cargos. Todos tienen carácter meramente representativo, no retributivo. De acuerdo con la línea continuista establecida en junio, los puestos directivos han sido ocupados inicialmente por José Manuel Latre (Presidencia), Leopoldina Peinado (Vicepresidencia), Eugenio Esteban de la Morena (Vicepresidencia), Jaime de Frías (Tesorería) e Ignacio Gordon (Secretaría).

En esta misma convocatoria, que tuvo lugar en la sede de APAG en Guadalajara, el presidente dejó la puerta abierta a que el resto de los integrantes de la Junta Directiva que tengan inquietud por asumir una responsabilidad mayor puedan hacerlo en el futuro. En este sentido, en su próxima reunión el órgano rector presentará una fórmula para que los puestos directivos sean rotativos.

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Javier Bravo
Prensa ADEL Sierra Norte
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Las Minas podrían volver a generar riqueza en Hiendelaencina

En 1880 Hiendelaencina competía en número de habitantes (5000) con la capital provincial. El pueblo entero era el hervidero de la actividad que demandaban sus 211 minas de plata abiertas. La depreciación de este metal precioso y el agotamiento de las mejores vetas hacen inviable su explotación en la actualidad. Sin embargo, el Ayuntamiento tiene en mente recuperarlas como activo turístico mediante un ambicioso proyecto planteado en tres fases que ya está en marcha.

Joaquín Latova es un jubilado del sector químico que vive a caballo entre Hiendelaencina y Madrid. Además de ser su patria chica, a Joaquín también le une un vínculo profesional con la localidad serrana. Es copropietario de la casa rural “El Fielato”. Pese a lo que pueda parecer por cercanía geográfica, su apellido no procede de La Toba. “Mi abuelo era industrial. Fue dueño de las salinas de Rienda, muy cercanas a las más conocidas de Imón, que era su pueblo natal”, dice. También su padre llegó a ser un hombre muy popular. Fue el farmacéutico de Las Minas durante más 50 años. Junto a Nicolás Martín, médico al que su pueblo le ha dedicado un busto en la Plaza de la Iglesia, formó un tándem profesional de reconocido prestigio en la comarca.

Joaquín vino al mundo en Madrid de una forma casual, “porque mi familia vivió siempre en Las Minas”. Según avanza la conversación con él, queda claro que, por lejos que haya llegado -ha trabajado en el departamento de extracciones en Repsol-, su referente vital lo tiene en Hiendelaencina. El Fielato, pese a ser de nueva construcción, es un magnífico exponente de la Arquitectura Negra. Sus materiales y su estética son respetuosos con el entorno. El protagonismo estético es para la pizarra y la madera en el exterior, y para la calidez y confort en el interior.

La casa tiene tres apartamentos completamente equipados e independientes. Se levanta sobre el lugar en el que hubo un casillo para ganado del que aprovechó sus lascas de pizarra y madera en buen estado. La familia Latova no reparó en gastos. Invirtió 300.000 euros en su construcción. Lleva abierta desde diciembre de 2005. Su trayectoria como negocio es un buen indicador de la evolución de esta actividad económica. “El turismo rural eclosionó en Guadalajara hace siete años. Antes había una oferta muy limitada de alquiler de habitaciones en las casas de pueblo. Era una fórmula tan romántica como poco favorecedora de la intimidad”, explica Joaquín. Gracias a la demanda creciente, los emprendedores construyeron en nuestra provincia los primeros establecimientos independientes. Tuvieron un éxito inmediato. “Había mucha demanda y poca oferta. A la gente le encantaba este turismo diferente, o complementario, al de playa, catedral y ciudades. Poco a poco la oferta igualó a la demanda. En los últimos dos años la crisis ha acentuado el descenso de las visitas. El turismo no es una primera necesidad. Cuando la economía doméstica no es boyante, es uno de los primeros gastos de los que prescinden las familias”, opina Latova.

Los inquilinos de “El Fielato” proceden mayoritariamente de Madrid, “en un 75%”. Otro porcentaje significativo, “en torno al 15%”, llega desde el Corredor del Henares. “La nuestra es su sierra natural, es la que tiene mejor acceso para ellos”, dice. Y luego hay casos puntuales: “También llegan turistas de Levante que huyen de sus arenas masificadas en verano o que quieren ver la nieve por primera vez en invierno”. La tipología de cliente es siempre muy similar: matrimonio con hijos, parejas o grupo de amigos.

Las minas de plata de Hiendelaencina Lo que más gusta a los visitantes de Hiendelaencina es la tranquilidad. La casa está localizada en una placita muy coqueta, espaciosa pero sin ruidos, ni siquiera en el fin de semana.

Pero, ¿por qué a Hiendelaencina le llaman también Las Minas? .Joaquín relata con absoluta propiedad la vieja historia de los yacimientos de plata y de los más de 600 pozos y 211 minas que se han explotado en el pueblo. “Nuestro pasado minero despierta, por insólito, la curiosidad del visitante”, explica. No puede ser de otra manera. A finales del siglo XIX, la localidad competía en número de habitantes, más de 5000, con la capital provincial, y era un hervidero de actividad subterránea que tenía su fiel reflejo en la superficie.

Fue exactamente un día 2 de junio de 1844 cuando la aldea negra de la sierra guadalajareña se transformó en una ciudad minera, que llegaría a ser sede social de numerosas sociedades anónimas. Un agrimensor de nombre Pedro Esteban Góriz atravesaba el paraje local de Cantoblanco, camino de Atienza. Unos brillos especiales en las piedras llamaron su atención. Regresó a Madrid con una muestra en el bolsillo que mandó analizar a un familiar. Línea. El análisis reveló que las rocas contenían elevadas dosis de sulfuros de plata. Espoleado por el descubrimiento, hizo lo que entonces se conocía como una denuncia del terreno, o una reserva para profundizar en él y comprobar si había o no mineral que extraer. Bingo. Lo había. Y así fue como, junto con otros dos socios, creó una primera sociedad para la explotación de la primera mina de Hiendelaencina, la Santa Catalina.

Atraídos por el color de la plata, fueron llegando cientos de aventureros en busca de fortuna. Hiendelaencina creció exponencialmente. Hubo que construir un pueblo nuevo al margen del viejo caserío. Esta es la razón de su urbanismo cuidado, de sus calles y plazas amplias y de su enorme iglesia en la que caben casi 500 personas. En pocos años cientos de buscavidas abrieron cientos de pozos y decenas de minas que seguían las mejores vetas del metal precioso. Las que tenían éxito, se convertían inmediatamente en sociedades anónimas cuyas acciones cotizaban en bolsa. Hubo inversores de la época que hicieron auténticas fortunas con la plata de Hiendelaencina. Otros se arruinaron. Las fallas caprichosas acaban con las vetas de metal puro cuando quieren, sin que la tecnología de entonces pudiera hacer nada por predecirlo. La extracción mineral se mantuvo a gran escala hasta finales del siglo XIX. Después quedó una actividad residual. “La mina de Santa Teresa estuvo activa hasta poco antes de la Guerra Civil”, informa Latova.

De las entrañas de Hiendelaencina salieron miles de toneladas de plata pura. El mineral que veía la luz era transportado a la fábrica de La Constante, construida en tiempo récord a unos cientos de metros del área de extracción, al lado del río Bornova. Allí se fundía el mineral que tenía la suficiente ley, es decir, una proporción adecuada del metal preciado con respecto a otros elementos. A su vera se construyó una miniciudad independiente que fue fundada por ingleses. “Ellos eran quienes tenían la tecnología para hacerlo”, explica Joaquín. En La Constante llegaron a vivir medio millar de británicos. Hubo una escuela y un hospital de aquella nacionalidad. La plata, fundida y transformada en lingotes en La Constante, era transportada en carros custodiados por guardias de asalto armados hasta los dientes con dirección a la Fábrica Nacional de la Moneda de Madrid.

Ahora que Hiendelaencina tiene 150 habitantes, se percibe claramente que su urbanismo está pensado para mucha más población. Las empresas mineras habilitaron casas para sus trabajadores, que las ocupaban según llegaban. Hubo un segundo hospital en el pueblo, en este caso nacional, y un casino de juego. Cuenta la leyenda que todas las noches había reyertas, algunas con muertos, por deudas de juego o disputas del trago. “El tópico dice que el minero gasta con una mano el dinero que gana con la otra”, cuenta Joaquín. Muchos pastores y labradores cambiaron la agricultura por un oficio mucho mejor remunerado. Era duro. Pero no más que el campo. El último minero de Hiendelaencina murió en 2009. Se llamaba Félix Vacas.

Pese a las similitudes míticas con el Far West, “no del todo desencaminadas”, afirma Latova, las explotaciones estuvieron siempre bien reguladas jurídicamente. Tenían responsables, ingenieros y sus sistemas de seguridad. Inicialmente la extracción era completamente manual, a pico y pala. La introducción de la máquina de vapor ahorró muchos esfuerzos en la excavación. Las minas más modernas, como la de La Teresa, ya se aprovecharon de la energía eléctrica. Los ingenieros fabricaron casas de máquinas, alimentadas por pequeñas centrales hidráulicas para mover los mecanismos.

La actividad de las minas quedó reducida a la explotación, de segundas, de las enormes escombreras de mineral que quedaban acumuladas al pie de las minas y que fueron desechadas siguiendo las vetas más puras del metal. Con el perfeccionamiento de la técnica, y sin perforar nada, estas escombreras dieron hacia el año 1970 un buen beneficio.

¿Sería rentable hoy la explotación de las Minas? La gran pregunta es si todavía queda algo de mineral en las entrañas de Hiendelaencina. El Instituto Geológico Minero de España ha practicado muchas catas sobre el terreno. “Tienen una radiografía muy aproximada de lo que puede haber en el subsuelo, pero en realidad, hoy día, el precio de la plata, que no tiene que ver con el de otros metales preciosos o de valor industrial, no permitiría una explotación minera”, explica Joaquín. Precisamente la depreciación de la plata y el agotamiento de las mejores vetas de material fueron las razones de la paralización progresiva del negocio, hace ahora un siglo. “La extracción dejó de ser rentable. La ley del mineral era cada vez peor. Sin embargo, nuestra tierra sigue siendo un área muy interesante desde el punto de vista geológico. Hay muchas tesis doctorales de la Universidad de Lovaina (Bélgica) hechas aquí”, prosigue.

Todo este pasado legendario y multicultural ha dejado huella en el carácter hiendelaencinero. Muchos de los mineros que llegaron de todas partes de España, se quedaron después de que acabó la explotación. “Por eso la gente de este pueblo es muy abierta, más que la del entorno. Nos quedado el poso del cosmopolitismo”, opina. Herencia de su pasado esplendoroso son también los servicios de los que disfruta el pueblo, capital de su comarca serrana.

Además de la reconocida calidad del asado del mesón Sabory, el pueblo tiene una tercera seña de identidad: la Pasión Viviente de Semana Santa que en el año 2012 cumplirá 40 años. Fue la primera que se representó en Guadalajara, y una de las primeras de toda España.

¿QUÉ SE PUEDE HACER CON LAS MINAS, HOY? A pesar de que su explotación como yacimientos ya no sería rentable, las minas aún pueden enriquecer a Hiendelaencina. El Ayuntamiento ha diseñado un proyecto, ejecutable en tres fases, para recuperarlas como activo económico. Con la ayuda de Junta de Comunidades y de la Diputación de Guadalajara, entre otras instituciones, el Consistorio concluyó la construcción del Museo de la Plata. “Tenemos comprometidas varias ayudas, entre ellas una de ADEL Sierra Norte, por la cual se subvencionará la instalación de los audiovisuales del Museo”, explica Joaquín. El edificio, también de estética muy cuidada, se convertirá en un centro de interpretación de la minería. Junto al de Almadén serán los dos únicos de este estilo en Castilla La Mancha. “Además de en Hiendelaencina, también se extrajo mineral en otros pueblos cercanos como en Zarzuela de Jadraque o Robledo de Corpes. En La Nava de Jadraque hubo minas de oro. Toda nuestra cuenca minera tendrá su reflejo en los fondos del Museo”, explica Joaquín. Esta primera etapa del plan es prácticamente una realidad.

En una segunda fase, el Ayuntamiento pretende hacer visitable en profundidad la mina de La Catalina. El último intento de explotarla lo llevó a cabo una empresa murciana en los años 80. Por lo tanto, parte de su edificación y tunelación son del siglo XX. En teoría, y con un inversión de recursos no demasiado grande, podría quedar visitable. “Este paso será sin duda el más costoso, pero ya sabemos por dónde empezar. El 9 de marzo de 2011 fue presentado en Sigüenza el Plan de Zona de la Sierra Norte de Guadalajara, que surge de la aplicación del Programa de Desarrollo Rural Sostenible en Castilla – La Mancha 2010-2014. Dentro de las actuaciones aprobadas figuraba “La recuperación del entorno y adecuación del interior de las Minas de Plata de Hiendelaencina con fines turísticos”, con un presupuesto de 1.525.000 €. En la actualidad queda pendiente la firma del convenio entre la Junta de Comunidades y el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, para hacerlo efectivo. No obstante, hemos contactado ya con HUNOSA, una empresa asturiana con amplia experiencia en la materia, para que empezar el proyecto”, termina Latova.

La tercera y última etapa crearía rutas mixtas señalizadas de naturaleza y minería. Al menos una de ellas llegará hasta el río para mostrar a los turistas la maquinaria hidráulica que ayudó a las excavaciones. Los hiendelaencineros ya se han marcado unos plazos.

El día 15 de Octubre se celebraron las III Jornadas de las Minas de Plata de Hiendelaencina, y dentro del programa de actos de las mismas, se expuso por Jorge Marían de Pablos el contenido de la “Carta Arqueológica de Hiéndelaencina” proyecto subvencionado por Adel Sierra Norte dentro de la Medida 323. Conservación y mejora del Patrimonio Rural.

Más información: ADEL Sierra Norte. Prensa. 949 39 16 97 Gabinete de Prensa. Javier Bravo. 606 411 053